Historias de Proyectos (3)

Responsabilidades Huérfanas

Estoy convencido de que en tu historia profesional, has “vivido” situaciones en las que “algo se hace visible” porque ha surgido un problema y, sin embargo, antes no se le dedicaba el interés y la atención que, en el momento en que ha surgido ese “problema“, ha “despertado” e, incluso, se ha convertido en gran preocupación y, aún más, en la “implacable búsqueda de culpabilidades“.

Nosotros hablamos de “responsabilidades huérfanas” y salpican el día a día profesional de cualquier sector de actividad. Sirvan estas frases para evidenciar algunas de ellas, sólo algunas:

  • El jefe de equipo que no interviene hasta que los objetivos esperados no se cumplen…
  • El equipo de programación de front y de back que no se pone las pilas hasta no darse cuenta de que la aplicación desarrollada no cumple los mínimos de usabilidad y amigabilidad exigibles por el usuario final…
  • El jefe de sala que solo aparece cuando surge algún problema con un cliente en su restaurante…
  • La empresa de mensajería que no modifica sus procedimientos hasta que no sufre las quejas y demandas provocadas por un mal servicio…
  • El operario que no empieza a plantearse que debe mantener orden y limpieza en las herramientas hasta que no surgen conflictos con su jefe…

Seguro que tras leer estos ejemplos, te vienen a la cabeza experiencias que hablan de lo mismo: esas responsabilidades que han quedado huérfanas de interés y dedicación hasta que no ha surgido un problema que ha puesto en claro la importancia esencial de esas responsabilidades. Si vuelvo a la lista anterior, podría hablar, en el mismo orden de las siguientes:

  • El jefe de equipo tiene la responsabilidad de condicionar eficiencia y eficacia, es decir, no solo interviene cuando los resultados llegan (eficacia) sino que, esencialmente, interviene para garantizar que estos ocurren (eficiencia).
  • El equipo de programación no solo se ocupa de crear desarrollos optimizados, coherentes y de una elevada calidad técnica, también debe velar por cómo será la experiencia de usuario y facilitarla.
  • El jefe de sala por supuesto que debe intervenir ante algún problema, pero, probablemente, lo esencial es que prepare a su equipo para que no ocurran problemas.
  • La empresa de mensajería tiene la responsabilidad de realizar entregas en los tiempos acordados, pero, por favor, con una calidad de atención al cliente mínima.
  • El operario, aunque no le guste, debe mantener orden y limpieza en las herramientas que maneja para optimizar su tiempo, facilitar el trabajo de sus compañeros y evitar pérdidas de calidad en su trabajo.

Se trata de un cliente que acompaña a Cinco Razones desde nuestra fundación. Es líder en el sector de construcción, y hemos desarrollado juntos un elevado número de programas.

La preocupación que nos traslada se enmarca en el ámbito de la prevención de riesgos laborales y en la implicación que los profesionales que tienen equipos en obra, destinan y demuestran en esta responsabilidad.

Se trata de ese grupo de profesionales que convierten la estrategia, directrices, procesos y objetivos en realidad. Los que se enfrentan a ese escenario que parece la desembocadura de un río, con las aguas que vienen desde arriba chocando con las del mar que se resisten provocando grandes turbulencias y peligrosas corrientes.

A fecha de hoy, hemos compartido sesión con más de 200 profesionales orientando el trabajo formativo en ámbitos como:

  • El porqué de las prioridades en las responsabilidades
  • La necesidad de ser conscientes de que depende de ellos, pero también de nosotros
  • La cadena de consecuencias en incidentes y accidentes: Método, criterios y problemas derivados de buscar culpabilidades desde el inicio
  • Los momentos de la verdad en la prevención de riesgos
  • ¿Qué hace que tenga aliados o detractores a mi lado?

Recuerdo, en 2021, cuando nuestro cliente nos planteó este reto, preguntó: ¿Os atrevéis con ello? No son gente fácil. Mi respuesta fue inmediata: Es frecuente que la gente a la que consideramos difícil, sea la que más necesidad tiene de tener a la empresa a su lado.

Casi tres años después, nos están dando la razón, tanto a nuestro cliente por la iniciativa, como a nosotros por atrevernos.

Decía un buen maestro mío: No te ocuparás de ello si no lo conoces, no lo asumes o si nadie te ha hecho ver que debes hacerlo.

No es fácil enfrentarnos a la realidad de que dejamos huérfanas algunas responsabilidades, pero no hacerlo puede llevarnos a callejones de los cuales resultará difícil salir.

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