Más se ama, lo que con trabajo se gana

Hace un par de días, dando a un paseo antes de cenar, al lado de casa, vi y oí a un muchacho joven, venía del metro, cruzaba por medio de la calle de cuatro carriles, había poco tráfico, quién no lo ha hecho o lo hace habitualmente… pero no reparé en eso en un principio, reparé en el ruido. Arrastraba los pies, lo suficiente como para ser oído antes de ser visto, lo suficiente como para llamar mi atención.

El recuerdo vino de forma instantánea a mi mente, mi madre, siendo yo muy jovencito, más que el chico que cruzaba mi calle, diciéndome que no arrastrara los pies, que era de vagos y maleducados.

Como (casi) todo lo que me decía mi madre, quedó grabado en mi memoria a fuego, y creo que si alguna vez, por desidia, descuido, vagancia o lo que queráis poner aquí, arrastro los pies, dejo de hacerlo de forma inmediata, porque aquel mensaje de mi madre, no sé por qué motivo, caló muy dentro de mí, dejando una huella indeleble.

Han pasado muchos años, no sobra ninguno, pero aquel mensaje hoy lo siento más vivo que nunca. El oír a ese muchacho cruzar la calle despertó ese recuerdo, y sin tardanza, me situó en el hoy y en arrastrar los pies.

Automáticamente, recordé el video del almirante estadounidense Mc Raven que decía: “Si quieres cambiar el mundo, empieza por hacer tu cama” Mi madre, en otras palabras, y mucho antes que el almirante, me enseñó la misma lección: “esfuérzate en cosas pequeñas, te hará más fácil cumplir con las grandes” (el video, a mí personalmente me gusta, si no queréis verlo entero, minuto 6:10 aprox.  https://www.youtube.com/watch?v=KEt9c4Mv50w)

 A veces no vemos claro lo que nos enseñan los sabios, a veces necesitamos que youtube nos lo muestre, porque eso es creíble, nuestra madre…puede estar equivocada, qué gran error si es nuestra primera impresión.

Tuve la suerte, en aquél momento y sin valorarlo de la forma que debería haberlo hecho, de contar con gente sabia en mi entorno, gente que se preocupaba por marcarme el camino que nunca era fácil. Actualmente sigo teniendo, gracias a Dios, a aquella sabia conmigo, pero además, quizá por la costumbre que adquirí de pequeño, actualmente cuento con un gran equipo de sabios a mi alrededor que me ayudan, guían, aconsejan como sólo ellos saben, y hacen que, aquello que aprendí de pequeño, siga vigente, con más fuerza si cabe porque ahora soy mucho más consciente del valor que tiene.

Deberíamos hacer la cama, no arrastrar los pies, comer con educación, mantener las amistades, y tantas otras cosas fáciles, que, sin ninguna duda, nos ayudarán cuando de verdad tengamos que enfrentarnos a lo realmente importante.

Empecemos por lo sencillo, el tiempo nos pondrá las barreras más altas y debemos estar preparados, hagamos la cama, sintámonos orgullosos de saber empezar el día cumpliendo.

Más se ama lo que con trabajo se gana
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