Los conflictos más peligrosos...

...no hacen ruido

Hay conflictos que explotan y los hay que se deslizan lentamente por una organización sin que casi nadie los nombre. Son más difíciles de detectar porque no llegan acompañados de gritos, portazos o enfrentamientos abiertos.

Llegan disfrazados de:

  • silencios,
  • prudencias excesivas,
  • reuniones donde nadie pregunta,
  • decisiones aparentemente alineadas,
  • personas que dejan de discrepar,
  • equipos que empiezan a “adaptarse”.

Durante años he trabajado con organizaciones, managers y equipos intentando comprender por qué algunos conflictos destruyen estructuras enteras… mientras otros se convierten en oportunidades de transformación.

Y he aprendido algo que puede resultar incómodo:

El problema no suele empezar cuando las personas discuten, al contrario, es habitual que empiece, precisamente, cuando dejan de hacerlo.

El conflicto silencioso tiene una característica peligrosa: permite que la tensión siga creciendo mientras la organización cree que todo está bajo control.

Por eso en este libro no me interesaba escribir únicamente sobre resolución de conflictos. Quería entrar en ese territorio menos visible:

  • el de las dinámicas internas,
  • las tensiones acumuladas,
  • las oposiciones no verbalizadas,
  • las conductas adaptativas
  • y las fracturas que empiezan siendo pequeñas… hasta convertirse en estructurales.
Encontrarás un modelo para diagnosticar conflictos

 

La alerta del silencio mezcla narrativa, análisis y modelos de interpretación para intentar responder a una pregunta que me parece esencial:

¿Qué ocurre en una organización cuando el conflicto deja de expresarse, pero no desaparece?

El libro desarrolla herramientas de lectura del conflicto que permiten analizar:

  • intereses,
  • oposiciones percibidas,
  • conductas observables,
  • riesgos estructurales,
  • patrones culturales
  • y dinámicas de deterioro organizativo.

A fecha de hoy, sois más de 30 personas las que lo habéis leído y me habéis dado vuestra opinión. Precisamente eso me ha animado a compartir este trabajo con este post.

¡Ojalá quienes lo leáis me sigáis dando tantos ánimos para seguir!

Un conflicto no es solo una discusión, es una arquitectura completa funcionando bajo tensión.

Cuando esa tensión no se entiende, la organización empieza a perder algo mucho más importante que la eficiencia: pierde la capacidad de enfrentarse a la verdad.

Los conflictos más peligrosos no hacen ruido
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